sábado, 16 de junio de 2012

Nat Garvey: Probadora de juguetes eróticos


Nat Garvey, probadora de juguetes sexuales , es una chica británica de 24 años que tiene uno de los trabajos más deseados por muchas chicas del mundo, pues su labor es poner a prueba gran parte de los juguetes sexuales del mercado con el fin de ofrecer al cliente final los mejores y más placenteros productos.

Esta chica tiene un contrato laboral con un sexshop por unos 30.000 euros al año, una cuantía nada despreciable, para llevar a cabo la labor de probadora de juguetes eróticos con suma comodidad: Garvey trabaja desde casa, sin presiones, sin estrés, probando toda clase de ejemplares eróticos antes de que se pongan a la venta en el mercado.


Como ha mostrado y demostrado con su radiante sonrisa para el diario The Sun en el momento de su presentación, la catadora profesional está sumamente feliz con su trabajo. La experiencia la avala. En el momento de su salida a la luz, Garvey ya había probado más de 1.000 juguetes sexuales: Todo tipo de bolas chinas, dildos o consoladores, estimuladores con vibración, aparatos con cantidad de programas y velocidades vibradoras, penes realísticos, consoladores de diseño, lubricantes de todas las texturas y sabores, masajeadores clitorianos, estimuladores de punto G… ¡absolutamente de todo lo que tenemos en un sex shop!

La polémica también ha estado servida con la salida a la luz de esta chica que se toma su labor profesional como un trabajo cualquiera más. Ha sido tachada de enferma, adicta sexual… a lo que ha ido respondiendo con declaraciones como las siguientes:

“No soy una adicta al sexo, sino que represento a las chicas normales que, como yo, también necesitan comprar es tipo de objetos”. “Mi trabajo consiste en encontrar cuáles son buenos para mujeres solas y cuáles para parejas, y aquellos que pueden ser útiles para usuarios de todas las edades. Los pruebo todos y emito informes semanales”, ha declarado Garvey respondiendo a la crítica pública.

Después de haber salido a los medios presentando su trabajo, la empresa para la que trabaja Garvey ha vendido nada menos que cuatro millones de productos eróticos, que se dicen pronto. Incluso a la joven le han llovido multitud de suculentas ofertas para otros fabricantes del mercado sexual.

¿A quien no le gustaría ese trabajo?