martes, 19 de julio de 2011

Qué nos excita a hombres y mujeres

No siempre acertamos en lo que despierta la libido de nuestra pareja ni ellos saben bien lo que queremos y necesitamos para aumentar nuestro deseo. A veces se trata de cosas totalmente inesperadas. Hemos hablado con ellas y ellos para que nos confiesen qué les excita del sexo contrario.

¿Qué es lo que despierta nuestro deseo sexual? Aparte de encontrarnos sanos para tener una libido normal, hay estímulos visuales, táctiles, olfativos o sonoros que nos hacen excitarnos inmediatamente. Todos estos estímulos son procesados por el cerebro, el principal órgano sexual en hombres y mujeres. Y es este órgano el primero que necesita ser estimulado. ¿Cómo? Cada persona tiene sus propios mecanismos para despertar el deseo, algunos comunes a los hombres, otros a las mujeres y otros propios de cada persona. Para ayudarte a mantener encendida la pasión de tu pareja, te contamos las cosas que más les excitan a ellos y a ellas.



Hablan ellos
De los ocho hombres con los que hemos hablado, siete afirman que lo que más les excita es que sus parejas sean activas, que tomen la iniciativa en la cama. “Yo no puedo evitar acariciar a mi chica cada vez que la tengo cerca -dice Jorge, un abogado de 36 años-, y me encantaría que a ella le pasara lo mismo, sobre todo con mis genitales (risas)”. Mario, un cámara de 32 años corrobora esta opinión: “me encantaría que mi pareja me ‘metiera mano’ más habitualmente, me tendría siempre dispuesto”. “Nosotros también necesitamos preliminares, que nos despierten el deseo y nos ayuden a estar más excitados, sobre todo cuando estás cansado, estresado o en baja forma”, añade Luis, un arquitecto de 40 años. Sólo Jaime, un comercial de 38 años, pone el punto discordante: “a mí me excita que sean tímidas, que tenga que ser yo quien las convenza y las seduzca”.
En cuanto a nuestro aspecto, es lo primero que a todos les entra por los ojos. “Un pecho y un trasero generosos son irresistibles para cualquier hombre, es algo primitivo pero a todos nos gustan las curvas”, dice Ernesto, un profesor de 33 años. Todos excepto dos dicen que prefieren que su novia tenga el pecho grande, así que, si tu talla es discreta, utiliza un sujetador efecto push up y los tendrás a tus pies. En general, también afirman que les gustan las mujeres femeninas, con vestidos que marquen el cuerpo y tacones, pero sin enseñar demasiado. Pero, como dice Luis, “nos gustáis más cuando vais más naturales, mi novia me gusta menos cuando se arregla de forma muy sofisticada”. “A mí me encantan las chicas en vaqueros, con una camiseta blanca y sin pintar demasiado”, dice Carlos, un piloto de 38 años.
En cuanto a la ropa interior, a la mayoría le resulta excitante aunque tarden dos segundos en quitárnosla. “A mí me gusta negra o roja, no me ‘pone’ nada la ropa interior con muñequitos o florecitas, dice Jorge, un empresario de 40 años. “A mí me gustan los coulottes y los pantaloncitos cortos, mucho más que los tangas”, dice Sergio, un ejecutivo de 34 años. “Los ligueros también son muy sexys, sobre todo cuando van debajo de una falda estrecha, - dice Miguel, un publicista de 29 años- las chicas de mi edad no suelen usar pero me encantan cuando los veo en series tipo Mad Men”.
Nuestros gestos, nuestra forma de movernos y comportarnos también les resulta muy atractiva. “En realidad las mujeres lo tenéis muy fácil, con que seáis un poco pícaras, nos hagáis ojitos y morritos nos ganáis”, dice Luis. “A mí me excita muchísimo ver a una chica comer con las manos, chupar un helado, pasarse la lengua por los labios”, dice Jaime. “Que una chica tenga cara, se comporte de forma sexy, que sea natural, que me mire y juegue conmigo me encanta”, afirma Sergio.
Otra cosa que a ellos les pierde, además del sexo oral, es ver cómo se masturba una chica. “Poder ver sexo lésbico o hacerse un trío con dos mujeres es la fantasía de casi todos los hombres -Miguel-, pero como casi ninguno podemos, al menos nos encantaría ver a nuestra pareja masturbándose”. “Estoy de acuerdo, dice Carlos, pero a casi todas les da corte, por eso los hombres consumimos porno, porque las mujeres hacen cosas más atrevidas”.



Qué no les excita
Le pedimos a los hombres encuestados que nos hicieran una lista con las cosas que menos les excitan de nosotras: - Que nos tumbemos en la cama y esperemos a que ellos lo hagan todo
- Que nos pongamos a hablar de cosas domésticas en la cama
- Que nos maquillemos demasiado
- Que planifiquemos el sexo, cómo y cuándo
- Que no les toquemos ni acariciemos
- Que llevemos ropa interior de madre y no nos depilemos
- Que nos pongamos calcetines para meternos en la cama
- Que les hagamos preguntas incómodas o les pidamos un “te quiero” justo después




Hablan ellas
En cuanto a las chicas con las que hemos hablado, había más disparidad de opiniones respecto a lo que les excita de ellos, aunque todas afirman que cada vez se fijan más en el cuerpo, en el trasero que les hacen los vaqueros, en los brazos o el pecho de los hombres. “Igual que a ellos, a mí me excita ver un cuerpo bonito”, dice María, una enfermera de 39 años. Sin embargo, Maira, una periodista de 35 años, dice que a ella lo que le excita son las mentes, “no puedo hacer el amor con un hombre si no me excita intelectualmente, si no es capaz de seducirme con el cerebro”. La seguridad en sí mismo también resulta un factor excitante para la mayoría, pero entre viriles o aniñados hay diferencias. “A mí cada vez me gustan más los chicos más jóvenes que yo -dice Pilar, una azafata de 36 años-, con cara de niños y depilados”. Sin embargo, a Irene, una abogada de 34 años le encantan los hombres muy masculinos, de aspecto fuerte, “esos que ‘te empotran’ cuando te hacen el amor”.
“Lo que más me excita de mi pareja es su olor natural y eso es único”, dice Teresa, una periodista de 35 años. “A mí me vuelve loca el olor a sexo, pero también me gusta que vayan perfumados y oliendo a limpio, con las manos cuidadas y la ropa impecable”, dice Matilde, una empresaria de 39 años. “A mí lo que más me excita es que me besen y me acaricien, el típico hombre que parece que se muere mientras te hace el amor, que te aprieta y te recorrer todo el cuerpo”, dice Marta, una profesora universitaria de 40 años. “Lo que a mí me hace derretirme es que me giman y me susurren cosas en el oído, voy directa hacia el orgasmo”, afirma Lola, una estilista de 29 años.
Me encantan las situaciones morbosas y prohibidas, que él no pueda reprimirse y me quiera hacer el amor en cualquier sitio”, dice Elena, una camarera de 31 años. “Siendo sincera, a mí me excita que esté bien dotado, si me voy a la cama con un hombre que la tiene pequeña se me baja la libido inmediatamente”, dice Carol, una trabajadora social de 30 años.



Qué no les excita a ellas
Esta es la lista que confeccionaron las chicas: - Que lleven ropa interior fea y no huelan bien
- Que se dejen los calcetines puestos
- Que no se tomen tiempo con los preliminares
- Que no sean apasionados
- Que sean demasiado directos o sólo busquen su placer
- Que nos den azotes a no ser que se los pidamos nosotras
- Que nos empujen la cabeza mientras les hacemos sexo oral 


Artículo Original: Terra Mujer // Pareja y Sexo

martes, 5 de julio de 2011

Lubricantes para la mujer

¿Qué lubricantes son mejores para la mujer y cuándo se deben utilizar?
 
Algunas mujeres a pesar de estar excitadas, sienten sequedad en sus genitales, por lo que durante las relaciones sexuales pueden sentir molestias e incluso dolor. La escasez de lubricación también puede aumentar las posibilidades de contraer alguna infección. Cuando hay falta de lubricación, la penetración puede resultar dolorosa. En algunas ocasiones, el dolor y las molestias puede conducir a que la mujer evite las relaciones sexuales. Si nuestros encuentros sexuales dejan de ser placenteros y nos proporcionan dolor y sensaciones desagradables, es probable que nuestro deseo sexual también disminuya. Como ves, una adecuada lubricación es un elemento esencial para disfrutar de la sexualidad y mantener relaciones sexuales confortables con ausencia de molestias. ¡ Sexo y dolor no deben estar unidos! El dolor en las relaciones sexuales constituye un problema sexual por el que se debe consultar al especialista, ¡ No lo aceptes como natural! Las relaciones sexuales saludables y placenteras, no deben implicar dolor ni sensaciones desagradables. En este sentido, los lubricantes van a tener un papel muy importante en la salud sexual femenina. 
 
Los lubricantes, cremas, aceites para el baño…, toda la cosmética erótica ha llegado hasta nosotros a través de ritos milenarios que han contribuido a mejorar la vida sexual de hombres y mujeres. Heredera de antiguas costumbres, hoy la química ha permitido multiplicar los efectos agradables y sanos de la naturaleza. Para facilitar las relaciones sexuales, los lubricantes se han transformado en un elemento que no debe faltar en la vida sexual de hombres y mujeres.

¿Cuándo puede producirse una falta de lubricación?
Es frecuente que sintamos sequedad ante los cambios hormonales, por ejemplo en la época de la menopausia que es una edad maravillosa para disfrutar de la plenitud sexual. La falta de lubricación también se puede sentir con la toma de medicamentos antidepresivos, ansiolíticos y otros fármacos. Hay pastillas anticonceptivas que también reducen la lubricación. Es imprescindible que cuando la mujer sienta problemas de sequedad vaginal consulte con el médico y ginecólogo para que haga un buen diagnóstico del problema. El alcohol, tabaco y otras drogas pueden afectar tanto a la lubricación femenina, como al deseo sexual. También has de tener cuidado con determinada ropa interior y el uso de salva- slip ya que absorben los fluidos vaginales. A parte de todos estos factores, es importante que durante las relaciones sexuales dediquemos tiempo a los juegos eróticos y no nos centremos exclusivamente en la penetración vaginal. A veces, la falta de lubricación femenina no se debe a otra cosa que a la falta de caricias, besos y demás estimulación erótica…

¿Cuándo se deben utilizar los lubricantes?
Yo te diría: ¡ siempre que practiques sexo utiliza un buen lubricante! Tanto si es sexo a solas, como si lo practicas en compañía. Los lubricantes deben formar parte de tu vida sexual; utiliza lubricante para acariciar tus genitales y tu clítoris, también cuando tu pareja te estimule para llevarte al orgasmo. Y en el sexo oral, también puedes utilizar lubricantes con sabores… ¡Verás que la calidad de tus encuentros eróticos es mucho más placentera!

¿Cuáles son los mejores para la mujer?
La amplia gama de lubricantes te permite elegir específicamente uno para cada necesidad o preferencia. Afortunadamente, disponemos de muchos tipos de lubricantes en el mercado, puedes encontrar el adecuado para ocasiones especiales y actividades sexuales diversas. El principal consejo es que utilices aquellos que sean de la mejor calidad y que tengan todas las garantías sanitarias. Para la mujer son fantásticos todos aquellos que le proporcionen bienestar y placer en sus prácticas sexuales. Sentir los genitales bien lubricados es un requisito básico para la salud sexual femenina. Cuando te acerques a una juguetería sexual, habla con los profesionales que te aconsejarán en tu elección del mejor lubricante según la ocasión lo requiera. Si te gustan con sensaciones especiales, prueba el efecto frío o efecto calor. ¡Prueba hasta encontrar tus favoritos!
Por último, no olvides que si usas preservativos y juguetes eróticos debes utilizar lubricantes que sean compatibles con ellos: los que son de base acuosa o de silicona son los más indicados. ¡Es una recomendación importante que te evitará problemas! Te deseo mucha salud sexual.

Artículo Original: www.elle.es

martes, 28 de junio de 2011

Fiesta erótica en Queens Alcudia


Sábado 2 de Julio de 2011, Fiesta erótica en la discoteca Queens Alcudia de Mallorca.
Dirección: c/cisne blanco s/n, 07400 Puerto de alcudia - Mallorca

viernes, 24 de junio de 2011

Como colocar las bolas chinas. Paso a paso

Aquí teneis una guía detallada de como colocarse las bolas chinas. La técnica para colocar las bolas chinas es muy similar a la de la colocación de un tampón.


Antes de empezar: Relájate y tómate tu tiempo. Si estás nerviosa tus músculos se tensarán. Lávate las manos. Ahora, busca la posición que sea más cómoda para ti: sentada en el W.C con las rodillas bien abiertas, inclinada ligeramente con las rodillas flexionadas y separadas, de pie colocando un pie en el W.C, o tumbada en la cama con las piernas abiertas. La posición es la misma que utilizas para introducir un tampón, busca la postura que te sea más cómoda y con la que te sientas más relajada.

1.- Pon unas gotas de lubricante en el extremo de la bola china que vas a introducir primero. Esto te ayudará a que las bolas chinas resbalen con más facilidad. La cantidad de lubricante necesario depende de la textura de las bolas chinas y de la facilidad que tengas para introducirlas. Comienza solo con unas gotas y ve utilizando más lubricante hasta que te vayas sintiendo cómoda al introducirlas. Si utilizas demasiado lubricante al principio puede que luego se resbalen, especalmente si una musculatura del suelo pélvico poco tonificada.

2.- Usa tus dedos para sujetar únicamente la primera bola que vás a introducir y usa la otra mano para abrir los labios mayores que cubren la apertura de la vagina. Coloca el extremo de la bola en la apertura de la vagina y dirígela en dirección hacia tu espalda.Si estás lo suficientemente relajada, sentirás como tu vagina se abre y te deja introducir la primera bola.

3.- Recuerda que tu vagina se extiende hacia atrás, en dirección a la base de la columna, no hacia arriba. Respira unas cuantas veces y empuja suavemente la primera bola dentro de la vagina. Si la bola no entra suavemente, entonces haz pequeños movimientos giratorios o laterales mientras la empujas.

4.- Una vez la hayas introducido haz lo mismo con la segunda. Ya será más fácil. Puede que te encuentres con “la pared” cuando las bolas chinas casi están en tu vagina. Esto es debido a que la vagina no es totalmente recta sino un poco curvada. Si estás tensa y tus músculos son rígidos, puedes sentir molestias. En este caso no te asustes, para un poco, trata de calmarte, relajarte y espera hasta que las molestias desaparezcan. Date suficiente tiempo. Cambia un poco el ángulo de la inserción y puedes seguir empujando con el dedo índice.

5.- Las bolas chinas están ahora dentro de tu cuerpo, con el cordón colgando libremente fuera. Si está bien colocado, no deberías sentirlas a no ser que comiences a moverte con lo cual notarás sus vibraciones. En algunos casos estas vibraciones apenas son perceptibles, pero el peso de las bolas y las vibraciones comenzarán a hacer su trabajo. De esta forma comenzará tu entrenamiento de la musculatura del suelo pélvico, mejorando tu sexualidad y reduciendo la incidencia de problemas como las pérdidas de orina que han sido tratados en otros “post”.

Espero que os sea útil. De cualquier forma, si no lo conseguís, o sentís molestias siempre podréis acudir a vuestro ginecólogo.

martes, 21 de junio de 2011

La dieta del sexo


Si has notado que el invierno te ha dejado unas huellas alrededor de la cintura difíciles de eliminar, si te es imposible mantenerte a base de frutas y no puedes renunciar, con la llegada del calor, a los helados y las cervecitas, te proponemos una dieta divertida y eficaz: elegir el sexo como método de adelgazamiento, practicándolo tres veces por semana quemarás 7.500 calorías al año. Y si el bolsillo no está para mucho gimnasio, la alternativa es perfecta.


El sexo es una necesidad orgánica y como tal conlleva unos beneficios físicos y psicológicos que todos seguro hemos vivido en nuestras carnes: levanta el ánimo, nos da energía para afrontar los problemas cotidianos y mejora la autoestima. Pero, además, al ser un acto físico, el movimiento y el orgasmo se convierten es un efectivo quemagrasa. El escritor británico Richard Smith, el que fuera durante 13 años director de 'The British Medical Journal', cargo que le procuró cuatro premios de periodismo médico, escribió un manual de éxito con gran sentido del humor, incluso en el título: 'Cómo adelgazar follando' (editorial Debolsillo) todo un 'Best Seller'. En él reivindica la teoría de la dieta del sexo con frases como: 'mientras uno está ocupado con estas cosas (en hacer el amor...) no come innecesariamente'. Además plantea que el aumento de peso, en muchos casos, se puede atribuir a la falta de actividad sexual ya que, señala, el sexo reemplaza el ansia por comer.
Si a todo lo esgrimido hasta ahora añadimos dos ventajas más: que puedes alargarla cuanto tiempo quieras (o lo que el cuerpo aguante) y que, además, no sólo adelgaza si no que también tonifica, ¿qué haces que no te apuntas a la dieta del sexo desde ya? Regímenes como éste no vas a encontrar.
 


Explicación científica
Todo esto no es hablar por hablar, tiene su explicación científica. Los movimientos pélvicos, la aceleración de la respiración, el incremento de los latidos del corazón, la dilatación de los vasos sanguíneos en la región de los genitales y los espasmos musculares cuando llega el orgasmo, gastan una cantidad de energía similar a la que se puede consumir practicando ejercicio físico, quizás no tan placentero como el sexo. Psicológicamente, durante el acto olvidas las hipotecas, el final de mes y las presiones de los bancos... 'Las endorfinas que libera el organismo durante la relación sexual hacen que nos olvidemos del estrés y la ansiedad que nos impulsa a ingerir alimentos compulsivamente. El sexo levanta el ánimo de forma natural y aleja de los vicios de la comida', afirma el escritor británico.
Eso sí, el gasto energético en el sexo es inversamente proporcional a las ganas que pongamos en hacerlo, toma nota: a más ganas, más calorías quemadas. Porque la insatisfacción produce efectos contrarios a los deseados: aumenta las crisis de ansiedad, disminuye la autoestima y atrae la depresión


Calorías que quemas con cada paso que das en la relación sexual
Richard Smith calcula que en una relación de 20 minutos se consumen, aproximadamente, 150 calorías, más que jugando media hora a badminton (125 calorías), al golf (108) e igual que paseando rápido o yendo en bicicleta durante 30 minutos. ¿Algo más concreto? Aquí va un resumen de las calorías que el sr. Smith afirma que puedes consumir durante un acto sexual:
→ Las caricias: suaves 15 calorías, las intensas consumen 20 calorías.
→ Un beso: un beso requiere de un gasto energético aproximado de 60 calorías si es pasional, y de 10 calorías sin son suaves.
→ Mordisquitos: unas 14 calorías.
→ Chupeteos: 40 calorías.
→ Desvestir a la pareja: la excitación que provoca desvestir a la pareja puede quemar 120, pero si encima se resiste o simplemente se deja hacer y no colabora la cifra llega a 187.
→ Realizar un striptease: la tensión hace que puedas quemar hasta 60 calorías.
→ Retozar entre las sábanas: 20 calorías.
→ Juegos con las manos: 4 calorías.
→ Postura del misionero: elimina 240 calorías.
→ Una postura de pie: son unas 400 calorías quemadas.
→ Orgasmo: puede llegar a consumir 27 calorías si es real, ¡160 si es fingido! (para pensárselo) y si el orgasmo es en la ducha o en la bañera la cifra se dispara hasta las 500 calorías.



Menú de la semana... en la cama y en la mesa
Te proponemos una dieta tipo para los cinco días de la semana, basada en sexo, alimentos y mucha imaginación y fantasía. El fin de semana lo dejamos a tu imaginación y a tus ganas (si te quedan algunas). Éstas son nuestras combinaciones. Lunes
Empieza por unas caricias, algunos besos y unos juegos entre sábanas. Hazle un striptease quitándote sin prisas, prenda por prenda. Y para finalizar una duchita compartida con postura circense incluida.
TOTAL: alrededor de 1.005 calorías.
Para recargar energías: un poquito de gazpacho fresco, ahora que estamos en verano, unas lonchas de pavo y café bombón, para dejarte con el mejor saber de boca.
Martes
¿Porque no planear un encuentro fugaz en la hora de la comida del trabajo, ahora que con el calorcito las ganas aprietan? A estas horas te recomendamos algo más ligth: una de mordisquitos, un rasgar las vestiduras a la pareja, un misionero de aquí te pillo aquí te mato (240) y un orgasmo... real 27 (¡aunque te tiente el fingido para eso de la barriguita!).
TOTAL: a partir de 468 calorías.
Para recargar energías: la cervecita de al medio día acompañada de una ración de jamón. El final perfecto.
Miércoles
Para mitad de la semana te reservamos algo un poquito más fuerte, para que no decaigas. Más y mejor son las claves: comienza con unas caricias intensas, de esas que dejan huella, haz que tus manos se pierdan en su cuerpo, combina todas las posturas que se te pasen por la cabeza, por la variedad (ya sabes) y alterna 4 o 5 orgasmos fingidos (que le ponen a cien) con uno real en el gran momento final.
TOTAL: unas 1.251 calorías.
Para recargar energías: una ensalada fresquita de tomate y queso de cabra, y de postres, fresas con nata, quizás se te ocurra dónde tomarla de una forma original...
Jueves
Dicen que los jueves son mágicos para disfrutar de la noche, así que para este día, y aprovechando la llegada del buen tiempo y de las terracitas, te proponemos un caprichito de verano. Caer en la tentación, allí donde te pille. Retoza en el jardín de tu casa, en la playa o en un parking, unos chupeteos le ayudarán a encenderse, realizaros un striptease mutuo e intercambiaros la ropa para divertiros un poco, lanzaros a una piscina o acercaros a la playa y llegar al orgasmo loco en el agua sin ningún miramiento.
TOTAL: 620 calorías.
Para recargar energías: frutita fresca y yogurt para compartir. Algo ligero para irse a la cama sin en el estómago lleno.
Viernes
Con el fin de semana a las puertas y sin ninguna obligación laboral a la vista, al menos durante dos días, te proponemos la locura total. Data el gustazo con: un cóctel de caricias intensas, besos profundos y mordisquitos a diestro y siniestro. Después acción con juegos de sábanas y de manos, mil y una posturas del kamasutra para terminar con un orgasmo de esos que hacen historia (uno o varios, si eres de las afortunadas capaz de sentir esta sensación más de una vez durante la relación).
TOTAL. 631 calorías quemadas. Repite y multiplica por dos la cifra.
Para reponer fuerzas: a la mañana siguiente, después de esta sesión intensiva, hay que reponer fuerzas, porque nunca se sabe si se va a volver a repetir o no. Dicen que las relaciones mañaneras son las más sensibles. Así que un yogurt con cereales integrales, una pieza de fruta y buen café te pondrá de nuevo a tono.

Fuente: Terra Mujer / M. M. Garrido